La Aventura épica de Jorge Korea
por Víctor Hugo Fernández
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Pocos artistas en la escena plástica centroamericana poseen la visión, la búsqueda y también los hallazgos que refleja la obra del artista Jorge Korea. Nacido en Nicaragua, la obra principal de Korea se ha construido durante los muchos años que tiene de vivir en Costa Rica.
Se trata de una obra que refleja un sustrato académico, y a la vez se libera de ataduras o restricciones formales, permitiéndole hacer uso de una libre imaginación reflejada en las figuras de exquisitos caballos galopantes a lo largo de praderas, playas interminables y paisajes de rico sustrato onírico.
En su compromiso como artista, la obra de Korea refleja su búsqueda de la perfección técnica, combinada con una intencional provocación hacia el espectador. En sus trabajos, técnica y contenidos se funden armónicamente con el propósito de construir una metáfora donde el color desempeña un papel significativo como conductor de estados emocionales de implicaciones épicas. Las imágenes de caballos que discurren solitarios o en grupo son un Leiv Motiv de su propuesta, donde los equinos expresan vida, libertad, travesías a través de reveladoras visiones, relacionadas con el rol de las criaturas vivientes sobre la superficie del planeta.
La presencia del hombre es intencionalmente disminuida en el universo de Jorge Korea, donde reinan los caballos. De hecho en las telas de este artista el mundo es visto a través de los ojos del caballo. Y ellos miran de la misma forma que nosotros los miramos a ellos. Los caballos de Korea poseen una intención humanizante de la que carece el hombre mismo: el soldado, el explorador, el contorsionista.
En qué consisten la libertad o la conquista? El universo pictórico de Jorge Korea está lleno de preguntas e invitaciones a vivir y ser libre.
Esa visión costera recurrente prevalece en su obra, el umbral entre dos mundos. El espléndido horizonte marino por un lado, que invita a la navegación y la exploración, contrapuesto a esa contrastante visión de la tierra inmediata, tan atractiva para el ojo de la memoria con su densa vegetación y sus misteriosas exploraciones. Y el caballo es un testigo de todo ello, de la misma forma que un intérprete.
Cuando Korea aborda la civilización, su cosmogonía se acerca a aldeas y pirámides antiguas, insinuando ciudades perdidas, como si en la invitación a la mirada, el artista percibiera el fin de la humanidad, al menos de la forma en que se concibe actualmente. Su universo urbano es ancestral y en cierta manera, agotado. Por eso los caballos miran desde la distancia, las ciudades a lo lejos.
Cuál es el rol de la civilización? Los caballos nos cuentan la historia, ellos pretenden abrirnos los ojos hacia una nueva y reveladora forma de aproximarnos a la vida, siempre en el umbral entre el mar inmenso y aventurero y la tranquila calma del territorio inmediato, desde el cual el caballo espera y es a la vez testigo de los nuevos tiempos.
La intensa propuesta cromática de Jorge Korea no persigue otra cosa que generar reacciones emocionales en el observador. Sus escenarios son espacios abstractos construidos simétricamente y completados con colores y tonalidades contrastantes, donde los caballos galopan, observan, insinúan la vida, la energía y la libertad.
Hombres cabeza abajo, arlequines, soldados con armadura, las caballos de Jorge Korea llevan sobre sus lomos una tropa de seres humanos manifiestos, desde una perspectiva onírica, llenos de imaginación y surrealismo.
El mundo fascinante de la pintura de Jorge Korea es el resultado de la combinación del color y la abstracción en los fondos, con un estilo personal de contar la historia a través de los ojos de los caballos, acentuada gracias a la aplicación de una fuerte paleta de colores, capaz de conducir al observador hacia experiencias emocionales significativas basadas en la confrontación, en medio de una expresiva metáfora donde la decadencia prevalece y la libertad es un nuevo estado para la renovación de la humanidad.
Un artista con un interesante mensaje o incluso mejor, un artista comprometido con su época, en la búsqueda de su propio estilo, Korea nos conduce hacia un nuevo universo, donde el asombrado ojo del caballo refleja una nueva forma de percibir la vida.